Lo sé… lo sé… debería haber escrito este artículo antes (sobre todo si sois de Santa Claus), pero se me ha ocurrido ahora y he recurrido al “más vale tarde que nunca” para justificarme.

Estoy convencida de que a muchos les va a aportar ideas para regalar a esa persona especial a la que le gusta juntar letras y contar historias.

Incluso puede que os sirva para haceros un autoregalo (yo me hago muchos si me porto bien).

Y sin más preámbulos, comienzo:

  1. El cuaderno infinito.

Dicho así suena casi mágico. Su nombre real es Rocketbook Everlast. Se trata de un cuaderno digital reutilizable. Se escribe sobre él con un bolígrafo Pilot FriXion y todo lo que anotes podrás escanearlo para subirlo a tus servicios en la nube.

Quizás seas como yo; te gusta escribir a mano, pero eres incapaz de prescindir de las ventajas de tenerlo todo guardado en el ordenador. Con Rocketbook puedes hacerlo. Su aspecto es el de un cuaderno tradicional, pero te permite escanear las páginas desde la app Rocketbook y enviar los documentos a diferentes servicios digitales.

  1. El cuaderno tradicional.

Es una apuesta segura para regalar a todo escritor que se precie. Es raro que los que escribimos no llevemos una libreta, cuaderno, block… en el bolso.

Mis preferidos son los de Hartley & Marks Publishers Ltd. Este modelo en concreto se llama “Azur”.

Cuaderno azur

  1. La camiseta del narrador.

Esta la he encontrado en la tienda Etsy, pero hay cientos de opciones en otras páginas para la gente a la que le gusta escribir. Desde camisetas con temáticas (autores, novelas, sagas…) concretos, a camisetas divertidas, pasando por las que declaran intenciones y terminando por las más fashion.  

  1. Pluma con sorpresa incorporada.

Porque una pluma es un regalo de los clásicos. Pero está tiene algo más que me ha encantado. Lleva incorporado un sello personalizable.

Perfecta para firmar ejemplares de nuestras obras, o para ahorrarnos el llevar siempre encima tarjetas de visita.

  1. Funkos literarios.

Estos muñecos cabezones se han adueñado del corazón de muchos.

En el marco de “literatura” se enmarcan personajes de novela y los propios autores. ¿No os encantaría que hicieran un funko pop inspirado en vosotros?

En este caso, yo me quedaría con Poe (claro).

Poe

  1. Velas con olor a biblioteca.

Aviso de antemano: Esta vela no es nada barata.

Pero es que están especialmente diseñadas para transportarnos a las bibliotecas más maravillosas de la historia. Aromas que rememoran el cuero de las viejas encuadernaciones, la maderas nobles de las estanterías, el papel ampliamente acariciado durante siglos…

Los fabricantes señalan que se trata de un aroma nítido, que transporta a un lugar refinado de tranquilidad y descubrimiento. Notas de salida de limón y ron, un toque de vainilla y almizcle y una base de sándalo.

Vela biblioteca

  1. Auriculares con cancelación de ruido.

No sé cómo lo vives tú, pero yo soy incapaz de escribir con ruidos. Ni con música, ni con sonidos del mar, de lluvia en el Amazonas o de cantos de sirena. Nada. Necesito absoluto silencio para escribir.

Por eso estos auriculares me parecen perfectos. Los había visto antes, mucho más aparatosos, pero estos son pequeños, discretos y cómodos de transportar.

Con ellos podrás escribir en cafeterías, bibliotecas o con la casa llena de niños jugando al “Teléfono estropeado” (por decir algo).

Auriculares

  1. Taza con declaración de intenciones.

El té, o el café (o el carajillo); grandes compañeros del escritor.

Y qué mejor que nuestra taza preferida, con lema, para colocarla junto al ordenador.

Taza writer

  1. Calentador de taza.

Y si eres de los de café, té o lo que sea, también te vendrá bien este otro regalo.

Para mí es uno de los fundamentales cuando escribo en invierno.

Calentador de taza

10. Coaching para escribir un bestseller.

Por último (aunque no en último lugar), un regalo para un escritor/a con el que es imposible fallar es con algún manual de creación literaria.

Y no me quedo con las ganas de recomendaros el mío: “Coaching para escribir un bestseller”. Trabajaba en él incluso antes de saber que trabajaba en él, pero fue con la excusa de terminar mi tesis doctoral, cuando puse la maquinaria en marcha. Aquí explico todo lo que sé sobre esa conexión mágica entre autor y lector, dos personas que no se conocen pero que se encuentran inevitablemente unidos por el mundo que el primero plasmó en un libro y que él segundo dio vida en su cabeza, de tal manera que terminan por convertirse en cómplices. Para ello recurro a mi propia experiencia como escritora, a la de los narradores que compartieron su visión particular sobre el proceso de creación literaria en mi programa de radio y a los problemas con los que se enfrentaron los alumnos de los talleres de creación literaria que imparto. También reviso los ensayos y artículos que sobre el fenómeno bestseller se han publicado hasta la fecha y, sobre todo, analizo algunas de esas maravillosas novelas que han marcado nuestra vida.

Espero haber aportado alguna idea para que los Reyes Magos de Oriente acierten de pleno este año.

Ya me contaréis.