Edimburgo III: Palacio de Holyroodhouse.

La arteria principal de Edimburgo, llamada Royal Mile, conecta dos de sus joyas arquitectónicas. Hoy os hablaré de una de ellas, el Palacio de Holyroodhouse; un edificio que ha ido adquiriendo su actual configuración a través de los siglos. Actualmente es la residencia oficial de la reina de Inglaterra en Escocia.

 

 

La visita comienza en el patio, en cuyo centro se encuentra una fuente inspirada en la que hay en el palacio de Lintithgow, un antiguo burgo real situado a 30 kilómetros de Edimburgo.

Os recomiendo que visitéis en primer lugar los jardines. Cada media hora, un guía os desvelará los misterios de sus flores, árboles y recovecos. La lluvia habitual convierte el lugar en un vergel verde, frondoso, exuberante… donde es fácil perderse.

 

 

De hecho eso es lo que la reina debió pensar (perder cosas, olvidarlas) cuando una persona bienintencionada le regaló esta estatua de un violinista. Ella la encontró tan aberrante que la confinó en un lugar recóndito, entre la maleza. Y allí lo encontramos.

 

 

Desde los jardines se obtiene una preciosa vista de la abadía agustina de Holyrood, edificada en el siglo XII siguiendo los dictados de una leyenda. Al parecer el rey David I de Escocia se encontraba cazando por la zona cuando un enorme ciervo se dispuso a atacarlo. Estando los dos frente a frente, apareció entre los cuernos del animal una cruz resplandeciente, lo cual en rey interpretó como como una señal de que debía fundar allí una abadía que llamó Holyrood Abbey (la abadía de la cruz sagrada).

 

 

La magia bucólica de la abadía contrasta con el esplendor del palacio adyacente. Hasta ahora no había profundizado en la biografía de una de sus habitantes más célebre: María Estuardo.

 

 

Entre las paredes de este palacio, la reina vivió uno de los episodios más tumultuoso de su existencia. María, casada en segundas nupcias con un medio primo, mantenía una relación muy especial con su secretario: David Rizzio. El marido, celoso, sospechando que mantenían una aventura, incluso convencido de que el hijo que esperaba su esposa era del italiano, accedió (junto con un grupo de nobles afines) a los aposentos privados en los que la reina cenaba con Rizzio. Allí le asestaron más de cincuenta puñaladas. Murió ante los ojos de la reina embarazada, junto a una de las ventanas (que en la actualidad se encuentra señalada con un cartel. Incluso se dice que todavía pueden observarse las manchas de sangre del infortunado secretario).

En definitiva, visitando el Palacio de Holyroodhouse podéis recorrer la historia de Escocia repasando episodios dignos de cualquiera de las series televisivas que nos seducen en la actualidad.

Si deseas saber más sobre Edimburgo puedes visitar las otras entradas en este mismo blog:

Edimburgo I: La ruta de Harry Potter.

Edimburgo II: Ciudad de escritores.

Edimburgo IV: El Castillo.

1 comentario en “Edimburgo III: Palacio de Holyroodhouse.

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